Un pasaje donde abrazar las mutaciones y el proceso de cambio. Un lugar intermedio en busca de una nueva versión de uno mismo.
Esta pieza es un manifiesto sobre lo que se construye desde la oscuridad, desde la duda, en la grieta que no enseña sino que sugiere. Un trabajo que descansa en el lugar de tránsito.
En busca de la belleza que emerge de la aceptación de lo imperfecto, de la asimetría, de lo irregular, y del ruido y tráfico que se deposita en un cuerpo flojo, vulnerable y desestructurado.