En Verona, dos importantes familias, que llevan enfrentadas desde que hay recuerdo, ven cómo el amor crece entre ellas, y acaba por unirlas.
Ensayo tras ensayo, las manos han ido apareciendo por todas partes: el Conde Paris pide la mano de Juliet; el Príncipe sentencia las sangrientas manos de las familias; es la mano de Romeo la que conoce a Juliet; el fraile une las manos de los amantes en la boda; Juliet encuentra la mano de Romeo envenenado... manos que imploran, que matan, que perdonan o rezan, manos que acarician.
Un solo actor incorpora a cada uno de los personajes. Por medio de sus brazos y sus manos conduce la acción escénica, guiando la imaginación de los espectadores por los distintos escenarios de ‘Romeo & Juliet’.